La renuncia de Antonio Álvarez a la presidencia de Barcelona SC no solo abrió un nuevo capítulo en la dirigencia del club, sino que también reactivó un debate que desde hace varios años divide a la hinchada: la posibilidad de transformar a la institución en una Sociedad Anónima Deportiva (SAD).
El tema volvió a tomar fuerza luego de las declaraciones de Esteban Noboa, quien explicó que este cambio sí es posible desde el punto de vista estatutario, aunque deberá cumplir una serie de requisitos legales e institucionales antes de concretarse.
La decisión dependerá de la Asamblea de Socios
Según explicó Noboa, la transformación de Barcelona SC en una Sociedad Anónima no puede ser decidida únicamente por el presidente o el directorio.
El primer paso corresponde al propio directorio de la institución, que actualmente está encabezado por Miguel Montalvo, tras la salida de Antonio Álvarez. Si existe la intención de impulsar el proyecto, será el directorio el encargado de presentar formalmente la propuesta.
Posteriormente, el tema deberá ser llevado a la Asamblea de Socios Activos, órgano máximo de decisión dentro del club.
Para que la iniciativa sea aprobada será necesario obtener el respaldo de dos tercios de los socios registrados en el padrón, un requisito que convierte el proceso en una decisión compleja debido a la gran cantidad de votos que serían necesarios.
En otras palabras, no bastará con la voluntad de la dirigencia de turno, sino que el futuro institucional dependerá directamente de la postura que adopten los socios del Ídolo.
Un debate que vuelve en medio de la crisis institucional
La discusión aparece en uno de los momentos más delicados que atraviesa Barcelona SC en los últimos años.
El club viene de afrontar semanas marcadas por problemas deportivos, cuestionamientos administrativos, la renuncia de su presidente y la incertidumbre sobre diferentes decisiones institucionales.
En ese escenario, algunos sectores consideran que una Sociedad Anónima podría facilitar el ingreso de inversionistas, mejorar la administración financiera y fortalecer la estructura deportiva de la institución.
Otros, en cambio, sostienen que Barcelona SC debe mantener su modelo tradicional de club social, preservando la participación directa de sus socios en las decisiones más importantes.
Por ahora, no existe una propuesta oficial presentada ante la Asamblea, pero la posibilidad volvió a instalarse en el debate público tras el cambio de presidencia.
Si en algún momento el directorio decide impulsar la iniciativa, será la propia masa societaria la que tenga la última palabra sobre uno de los cambios institucionales más trascendentales en la historia del Ídolo del Astillero.
Mientras tanto, la nueva dirigencia encabezada por Miguel Montalvo tendrá como prioridad estabilizar al club tanto en el plano deportivo como administrativo. Solo una vez superada la crisis actual podría retomarse con mayor profundidad un debate que, de concretarse, cambiaría para siempre el modelo de gestión de Barcelona SC y abriría una nueva etapa en la historia de una de las instituciones más importantes del fútbol ecuatoriano.








