La discusión tomó fuerza después de que surgiera la versión de que el empresario estaría entre las opciones para invertir y eventualmente adquirir acciones del club si se concreta un cambio en su modelo de gestión. El tema fue analizado en Radio Diblu, donde Germán Gallardo y Joaquín Saavedra expusieron posiciones sobre lo que representaría para Barcelona abrirle las puertas a una figura estrechamente relacionada con el exitoso proyecto de Independiente del Valle.
Gallardo consideró que el principal inconveniente posiblemente no estaría relacionado con la capacidad económica o administrativa de un eventual comprador, sino con lo que significaría para una institución de la dimensión histórica de Barcelona aceptar un cambio de esta naturaleza.
“Sería un golpe al ego y la historia de Barcelona”
Germán Gallardo explicó que la discusión podría trascender el análisis de quién administraría el club. Según su postura, una operación de estas características podría ser interpretada por un sector de la afición como “un golpe al ego y la historia de Barcelona”.
El argumento tiene relación con la identidad de un equipo que históricamente ha mantenido un enorme peso social dentro del fútbol ecuatoriano. La posibilidad de incorporar capital privado y entregar acciones implicaría una transformación profunda que inevitablemente provocaría posiciones encontradas entre socios e hinchas.
La trayectoria de Deller en Independiente del Valle también alimenta la discusión. El proyecto de los rayados ha conseguido posicionarse internacionalmente mediante inversión en infraestructura, divisiones formativas y una política deportiva que ha permitido desarrollar y posteriormente transferir jugadores al exterior.
Sin embargo, trasladar un modelo empresarial similar a Barcelona implicaría enfrentarse a una realidad institucional completamente distinta y, principalmente, conseguir la aceptación necesaria para avanzar con cualquier transformación.
“Barcelona está desesperado y en crisis”: la dura postura de Joaquín Saavedra
Más contundente fue Joaquín Saavedra, quien dejó una frase que refleja la gravedad con la que observa el presente de Barcelona SC: “Que piensen lo que quieran, Barcelona está desesperado y en crisis”.
Sus palabras ponen el foco sobre la situación que atraviesa el club y plantean que, antes que proteger el orgullo institucional, Barcelona necesitaría encontrar soluciones capaces de garantizar estabilidad y sostenibilidad.
La discusión aparece precisamente cuando el cuadro torero enfrenta cuestionamientos alrededor de su situación financiera y de la manera en que deberá estructurarse durante los próximos años. Por eso, la posibilidad de recibir inversión externa genera tanto expectativa como resistencia.
Por ahora, la eventual participación de Deller debe manejarse como una posibilidad y no como una operación concretada. Todavía existirían pasos institucionales y legales que superar antes de hablar de una compra de acciones.
Lo cierto es que el debate ya está instalado. Barcelona deberá decidir en algún momento hasta dónde está dispuesto a modificar su tradicional modelo institucional para buscar una salida a sus problemas económicos, mientras una parte del entorno considera que la magnitud de la crisis obliga a analizar alternativas que anteriormente parecían impensadas.








