La alineación indebida de Erick Mendoza ante Liga de Portoviejo no solamente tuvo consecuencias deportivas, sino que llevó al Directorio a revisar el funcionamiento de las áreas encargadas de verificar la situación reglamentaria de los futbolistas.

La institución reconoció públicamente la gravedad de lo sucedido y comunicó a sus socios e hinchas que asumirá las consecuencias sin buscar justificativos. El objetivo ahora es determinar cómo se produjo la falla y establecer nuevos mecanismos que permitan reducir el riesgo de repetir un episodio de estas características.

El malestar generado entre los aficionados llevó al club a pasar de las disculpas a decisiones concretas. Una de ellas afecta directamente al departamento responsable de controlar la documentación y habilitación de los integrantes del plantel.

Barcelona SC cambia su estructura de control de jugadores

Una vez realizada la revisión interna, el Directorio resolvió desvincular a los responsables de las áreas de habilitación y control de jugadores. La medida responde a las fallas detectadas en el proceso que permitió la participación de Erick Mendoza ante Liga de Portoviejo.

Pero Barcelona SC no pretende limitar los cambios a la salida de los funcionarios involucrados. El club anunció que ordenó una reestructuración y fortalecimiento inmediato de los controles internos, especialmente aquellos relacionados con la participación reglamentaria de los futbolistas en las distintas competiciones.

La decisión supone revisar la manera en la que circula y se verifica la información antes de cada encuentro. En una institución que participa simultáneamente en diferentes torneos, el seguimiento de sanciones, habilitaciones y demás requisitos reglamentarios se convierte en una tarea fundamental.

Además, la investigación continuará en otras áreas que pudieron estar relacionadas indirectamente con el procedimiento. El objetivo de la dirigencia es conocer completamente qué ocurrió y establecer responsabilidades adicionales en caso de encontrarlas.

La directiva busca recuperar la confianza de socios e hinchas

El impacto del episodio trasciende la eliminación de un torneo. Barcelona SC reconoce que lo sucedido generó malestar e indignación entre sus socios y aficionados, especialmente porque el equipo quedó fuera de la Copa Ecuador por una situación administrativa y no por un resultado adverso dentro de la cancha.

Por ese motivo, el Directorio aseguró que adoptará una posición firme frente a cualquier negligencia que pueda perjudicar los intereses deportivos o institucionales del club.

La dirigencia tendrá ahora el desafío de demostrar que la reestructuración anunciada produce resultados. Los nuevos mecanismos deberán garantizar una revisión más rigurosa antes de cada partido y establecer responsabilidades claramente definidas dentro de la organización.

El caso de Erick Mendoza deja además una lección importante para Barcelona SC: la planificación deportiva no termina en los entrenamientos, fichajes o decisiones del cuerpo técnico. El funcionamiento administrativo también puede determinar el destino de un equipo dentro de una competición.

La Copa Ecuador ya quedó atrás para el conjunto amarillo. Sin embargo, las consecuencias internas continuarán durante las próximas semanas mientras avanza la investigación. Barcelona SC busca convertir uno de los episodios administrativos más delicados de su temporada en el punto de partida para modificar sus procesos y evitar que una falla similar vuelva a perjudicar al equipo.